El Consorcio de Museos de la Comunitat Valenciana ha sacado a concurso público un nuevo programa de ayudas para la promoción y difusión de artistas emergentes. Bautizado con el nombre de ‘PROYECTO 3-CMCV’, el ‘programa constituye una apuesta firme de la institución por el fomento del arte contemporáneo más innovador’ (sic.)

El plazo está abierto hasta el 21 de mayo.

Hasta aquí todo perfecto. ‘Ideal de la muerte’. Loabilísimo. ¡Qué bueno que las Instituciones apoyen el ‘arte contemporáneo más innovador’. ¡Olé!, ¡Por fin! pensaba mientras avanzaba mi lectura sobre la convocatoria.

Lo vergonzoso viene ahora. Resulta que, una vez más, y con la que está cayendo, se fomenta la más absoluta estupidez, y con dinero público para más inri. No teníamos bastante con el hecho de que la estupidez campe a sus anchas en la sociedad toda, especialmente en la política, y en grado superlativo en la Comunidad Valenciana.

El tema propuesto por esta “gentuza” para ‘apoyar el arte contemporáneo más innovador’ no es otro que, ¡agarráos al asiento!: ‘Blancanieves cumple 75 años’.

¡Dios! ¡Qué desfachatez! ¡Qué falta de ética y no digamos de una mínima estética!

Sí. Al lumbreras de turno, y por extensión al “consorcio” ese al completo, se les ha ocurrido parir y convocar nuevas ayudas para descubrir y dar a conocer nuevos artistas marioneta. No vaya a ser que los verdaderos artistas se den a conocer solitos y vayan a hacer un mínimo de crítica y aportación real a la Historia del Arte.

¡Váyanse ustedes a la mierda, por favor!

Indignante es poco.

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